Cronica de un tour anunciado, Part I
31 Octubre 2006
Total, que me levanto a las 12, como un par de galletas mal contadas, termino de hacer la maleta y marcho para la estacion de autobuses. Y me toca paparme 45 minutos de bus para un vuelo de 5o minutos. Hay que joderse. Y me sacudo 400 kilometros hasta Madrid, y despues 300 mas hasta Bilbao. Y despues bus de nuevo para llegar al centro de Bilbao. Plaza de Moyua creo. Asi que a las 6 de la tarde me encuentro en una ciudad que no conozco de nada, sin un maldito mapa entre las manos, y sabiendo que mi hotel esta por algun sitio. Y que hace una persona inteligente en esa situacion? Pues entra en el primer garito visible y pide un bocata de lomo con queso. Que son las 6 de la tarde y no he comido coño!! Y asi ademas puedo presenciar el primer momento divertido del viaje.
Comia yo mi delicioso bocadillo de lomo con queso, cuando entro al garito un hombre y le pidio al garitero un par de bolsas de plastico. Y volvio al rato con las susodichas bolsas llenas a rebosar, para empezar a sacar de ellas de todo y decir “Mira, estos quesitos de Arias, solo llevan caducaos una semana. Y este queso Philadelphia esta bien, lo que pasa es que el consumidor no lo quiso, porque estaba roto”. Aaaaaaamigo, faltaria mas. Si es que el consumidor es un sinverguenza aburguesado, y no le gusta comer queso fresco caducado, ni queso de untar en un envase roto. Pero eso al garitero se la suda, y palla que metio las dos bolsas. Lo que hay que ver.
Total, que ya repuesto del viaje y con un delicioso (si, delicioso mis cojones, a ver de que estaba hecho) bocadillo en el estomago, le pido un mapa al garitero y me encamino a mi hotel, eso si previo paseo turistico por el Guggenheim. Que me quedaba de camino, todo hay que decirlo. Muy bonito tod. El Guggenheim, la Universidad de Deusto, el rio chungo cuyo nombre desconozco. La putada es que al ser lunes el museo esta cerrado, asi que me conformo con verlo por fuera y tirarle unas cuantas fotos.


Pero de todo se cansa uno, hasta de hacer turismo por ciudades bonitas con buen tiempo, si lleva encima una mochila que pesa lo suyo. Asi que me dirijo al hotel, donde por fin puedo tumbarme un rato a esperar a Miguel Angel, que en principio deberia llegar pronto. Claro que en ese momento Miguel Angel esta siendo desviado a Vitoria por turbulencias, y el vuelo de Ethel esta retrasado. Asi que cuando llego Miguel Angel era ya hora de ir a cenar, cosa que hicimos en el primer bar que encontramos donde no fuese todo tan jodidamente minimalista que grita “Vaya palo te voy a meter”. Y vuelta para el hotel, a esperar a Ethel y preparar la charla del dia siguiente.

Y ahi estuvimos hasta las 4 de la mañana, cuando despues de leer un rato de Paul Auster (todo culpa de Miguel Angel) decidimos que ya era hora de acostarse o el martes no nos iba a levantar ni la Virgen de Lourdes con una patada en la boca.
4 Noviembre 2006 a las 02:19
Mira que dos, que monos…