Y despues de un reparador sueño nos despertamos el martes cual graciles palomas brincando por los tejados. Es decir, despues de dormir 4 horas de mierda, Miguel Angel me desperto a hostias con la almohada porque sino no me sacaban de alli ni los federales. Por lo menos sabiamos donde teniamos que ir a dar las charlas y estaba cerca, asi que desayunamos frugalmente y nos dirigimos hacia alli dando un paseo. Es decir, desayune como si no hubiese comido en tres meses y fuimos hasta la Universidad de Deusto en coche, que para algo esta.

Y una vez alli, entre el acojone de ver lo grande que era aquello, y el asombro de ver que estaba lleno de mujeres, encontramos el auditorio. Habria unas 100 personas alli adentro, lo cual no esta nada mal, y Ethel comenzo su charla de introduccion, despues llego Miguel Angel con ATLAS y WPF, yo con Dispositivos Moviles, y Ethel de nuevo con XNA. No estuvo mal para ser mi primer tour del año, y hasta ligue con una chiquilla que no paraba de mirarme ( no me lo invento yo, Miguel Angel esta de testigo). Salgado sugiere que es la ciega asi que si esta leyendo esto agradeceria que me dejase un comentario. La chiquilla, no Salgado. Mi credibilidad esta en juego xD La gente parecio incluso interesada, aunque no preguntaron mas que un par de personas y ni siquiera durante la charla, sino en el descanso. Pero bueno, menos da una piedra.

Terminado todo disfrutamos de una deliciosisima comida en el comedor de Deusto. El bocadillo de Miguel Angel tenia algo que parecia ser carne, pero su tamaño impedia comprobarlo con precision, y el yogur de Ethel era…dejemoslo. Mientras Ethel hablaba con los profesores Miguel Angel y yo aprovechamos para hacer algo de turismo por Bilbao. Vease ir hasta el Guggenheim y poco mas, que luego igual nos cansamos y eso es malo.

Miguel Angel frente al Guggenheim

Y yo aproveche para salir tambien en alguna foto, que luego se queja la gente y dice que no me acordare de que estuve alli. Ni que tuviese mala memoria…

Yo frente a la Universidad de Deusto

Realmente nuestro plan original era entrar en el Guggenheim. Pero el hecho de no tener mas de media hora disponible, unido al precio de 10 eypos por cabeza y a la certeza de que no habia nada digno de verse dentro nos hizo desistir. Asi que volvimos a la Universidad, nos encontramos con Ethel y cogimos el coche camino a San Sebastian. Un paseo, nada especialmente largo, hasta que llegamos a San Sebastian propiamente dicho. Ahi si que empezo la diversion intentando encontrar el hotel. Mirando mapas, preguntando a gente por la calle, entrando en bares a preguntar (yo creo que Miguel Angel aprovecho para tomarse unos jarros, porque se tiro 10 minutos y cuando salio estabamos igual de perdidos que antes), asaltando a unas viejas…lo mas que conseguimos fue que nos dijesen que girar en la rotonda y parriba xD

Pero por fin llegamos al hotel y pudimos descansar un rato. Migue y yo bajamos a recepcion a solventar unos asuntos. Primero le pedimos a la amable recepcionista un vale para conectarnos a la WiFi gratuita del hotel. y despues el apoyo ambos codos en la mesa y dijo: “Se nos han antojao unas almohadas”. Y alli se planto la amable recepcionista con una almohada Aral de plumitas y una Montreal de bolitas. Anda que no molaban ni nada las almohadas esas. Despues del necesario descanso nos plantamos en recepcion de nuevo para que la amable recepcionista nos dijese donde podiamos comer algo, y pillamos el coche para irnos de pintxos a la zona mas centrica de San Sebastian, vease al quinto coño. La verdad es que estaban bien buenos, aunque con el hambre que llevabamos cualquier cosa nos hubiese servido. A la vuelta aproveche para sacar un par de fotos a Ethel y Migue.

Miguel Angel y Ethel en San Sebastian

Ethel en San Sebastian

La verdad es que no hacia nada de frio, pero habia bastante viento, lo cual hizo que la mayoria de las fotos saliesen movidas. Una pena, pero que se le va a hacer. Finalmente llegamos al hotel y pese a que confiabamos en acostarnos pronto y descansar, la WiFi gratis hizo de las suyas, y entre navegar y preparar las charlas del dia siguiente volvimos a acostarnos a las mil. Eso si, esta vez sin Paul Auster de por medio.

Una respuesta a “Cronica de un tour anunciado, Part II”


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